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viernes, 6 de enero de 2012

ONDAS SONORAS por DAVID SANZ MORGADO

Vivimos despacio como el latido de las ondas sonoras
Perseguimos productos caros
creyendo que la gente nos mirará dos veces al pasar 
Pan y nata como en las mejores familias
Luces y sombras como en las peores pesadillas

Funcionamos con un sistema operativo obsoleto
Provocamos sueños escatológicos en nuestros enemigos
Dulcificamos el amor de forma sibilina
Reímos y lloramos antes de oler el fracaso
Nos volvemos sucios sin ropa ni secretos

Solo la lluvia de enero calma nuestra ansiedad
Escucha la magia azul que aviva nuestro fuego
El impulso que origina dopaminas en tu corazón
El mismo que hace que acariciemos con las yemas el triunfo
Morimos deprisa cuando las ondas sonoras dejan de latir

martes, 8 de noviembre de 2011

Rutina de oficina por David Sanz Morgado

Vuelvo del trabajo y me quito los grilletes
La televisión vende felicidad a precio de muerte
Es la ignominia de los medios que no habla de necios
Pero ante todo sabe como complacerlos
Y mientras tanto, sigo en proceso como Kafka
Rezando para que mi vida estalle en mil pedazos
Buscando nuevos alicientes fuera de esta celda 8/5

En Madrid niños y profesores han perdido la esperanza
Sigo buscando la verdad entre sus palabras falsas
Sus promesas son obsolescencia programada
Y es cómplice sin saberlo de sus atrocidades las masas

En la discoteca la nieve cubre los cerebros
En los servicios la juventud engorda un gramo
Y en la pista de baile adelgaza su futuro

La única opción irse al campo y vivir la vida
Mientras cumples con las fantasías de tu piba
En la ciudad una nube tóxica cubre el cielo y lo difumina
Mientras le incrusto una bala en la sien de la rutina

martes, 1 de noviembre de 2011

SUEÑOS EN EL ASFALTO POR DAVID SANZ MORGADO

Sé que no hay lugar para el desprecio
El amor resiste los golpes hasta el infinito
Convirtiendo cuerpos y mentes en vehículos hacia la perfeccion

La ciudad vomita sangre a estas horas de la noche
Confundidos por las luces de neón estamos tu y yo
En esta ciénaga de sentimientos llamada Madrid
Las aceras somos las personas
Nuestros sueños nos pisotean una y otra vez
Siguiendo la estela que nos marca el poder oculto
Que está dentro de nosotros como el amor de una madre a un hijo

Fueron ellos quienes tiñeron de roja sangre la historia
Y ahora tiñen de histeria nuestra sangre cada vez mas incolora
Solo nos queda el amor y la empatía
Si el poder oculto lo destruye
Nuestros hijos perecerán de gloria