Españagistan vive una situación crítica. La casa real se desmorona, la economía entra en recesión, el desempleo aumenta y los políticos se han convertido en tecnócratas al servicio de los intereses especuladores de los bancos. Ante esta realidad, el rey de Españagistan se presenta a la población con dureza y dispuesto a acometer serias medidas para asegurar el equilibrio de fuerzas. Los derechos sociales son mermados, las instituciones políticas, militares y religiosas son blindadas y el rey brinda por un futuro incierto con la esperanza de superar la crisis de identidad que el monarca tiene y que aplaca entre copa y copa de champan. Toda una esperanza para un pueblo que hace unos meses se ha levantado en indignación contra sus gobernantes y que ha revolucionado con su acción el panorama mundial. Todo es posible que ocurra de ahora en adelante. Esto es Españagistan, entrando en la era de las decisiones.